No soy más que un reflejo de la historia, cultura y
tradiciones de mi pueblo. Identidad única que me hace ser parte de México, y
aun mas especifico de Yucatán; un yucateco inserto en una sociedad resultante
de la colonización de los mayas, en donde este mestizaje ha ido conformando las
características e ideales que ahora poseo.
La forma de vestir, hablar y actuar son esa parte de
mi que en cierta forma ha sido una recopilación
las riquezas que la sociedad en la que estoy me ha dado. Ciertamente cada uno
de nosotros somos únicos e irrepetibles, pero tenemos ciertos conocimientos que
nos da ese sentido de pertenencia hacia un grupo social. Personalidad que día a
día va cambiando pero que mantiene una esencia.
Consiente y admirado de la sabiduría que nos dejaron
nuestros ancestros y de que aun sigo siendo parte de su historia, puedo
concluir que soy un ser social con valores y creencias heredadas y valoradas,
donde el saber leyendas como la del X´tabay o Los aluxes, disfrutar de la
jarana en las vaquerías, reírme de las bombas yucatecas, tener una gastronomía única
como los panuchos, el frijol con puerco o el papadzul, y celebrar el Hanal
Pixan, no son simplemente una tradición, sino, lo que me define y me da una
identidad única.